En busca de la demanda solvente, ¿cómo medimos la confianza?

“Alquilo sólo a funcionarios o empleados fijos de empresas solventes”. Este cartel, real, ilustra a la perfección uno de los palos que atranca la rueda de nuestra Economía, la falta de confianza.

Los medios hablan desde hace mucho tiempo de la necesidad de reactivar el crédito, para reactivar el consumo, para dar gasolina a las pymes como principal motor de empleo… Pero es en las últimas semanas cuando suena cada vez con más fuerza un término que nos sitúa más al otro lado de la mesa, en los zapatos de aquella persona que toma la decisión sobre ese crédito, el término “demanda solvente”. “En busca de la demanda solvente”, repiten representantes de entidades a modo de mantra, y uno se la imagina casi como el arca perdida, con lo que le costó a Indy encontrarla.

 Ese casero de nuestro cartel se imaginó al sentarse frente al ordenador a su inquilino solvente, funcionario, cuidadoso, aseado y por supuesto, sin niños ni mascotas… Desafortunadamente, él que llamó al teléfono no fue ese. Cachis! ¿Y ahora qué?

Ahora nuestro inquilino se hará una pregunta universal. La misma que se hace desde el responsable de Riesgos de una entidad, hasta el encargado de Administración en una empresa que tiene que decidir sobre cobrar a crédito a un cliente habitual o a uno nuevo, pasando por el autónomo que ve con ilusión que ese gran presupuesto ha sido aprobado por un nuevo cliente…

Pero, ¿paga? ¿cómo puedo saber si paga?

Como en tantas otras ocasiones de una pregunta salen muchas, y todas terminan configurando el informe del detective. ¿Qué necesito saber de esa persona? ¿Qué tipo de información haría más fácil esa decisión?

  • Quiero saber si esa persona es autónomo, si es profesional, empresario o trabajador por cuenta ajena
  • Quiero saber el grupo económico al que pertenece, ¿con qué empresas tiene relación esa persona?
  • ¿Tiene incidencias, ya sea como empresa, o a nivel personal? De la Agencia Tributaria, de algún Juzgado de lo Social, de alguna administración que le reclame algún impago…
  • ¿Tiene propiedades esa persona?
  • ¿Cuál es su experiencia profesional?
  • ¿Cumple en los pagos? Me refiero tanto a su liquidez como a la disposición para afrontar esos pagos.
  • En el caso de que se trate de una empresa, ¿puedo conocer el historial de pagos tanto de la firma como de los administradores?
  • ¿Puedo tener referencias de clientes o de proveedores?

Todas estas preguntas configuran el informe de confianza realizado por un detective. Como en tantas otras ocasiones se trata de ponerse en la piel del cliente y buscar hacerle la vida más fácil.

Autor del artículo
DetectysCOM
Equipo de Comunicación de Detectys

Comentarios

1 comentario
  1. Escrito por
    palacios_asociados
    May 10, 2013 Reply

    Es cierto amigos…la confianza es un valor moral seriamente desvalorizado…pero si nos preguntamos ¡¿ cuanto vale la desconfianza ?? puedo ensayar la siguiente respuesta : vale un alto costo financiero por las altas tasas de intereses de los creditos..principalmente a sola firma….vale los recursos del Estado para formar mas jueces…tener mas carceles..crear mas juzgados…alta carga procesal en los juzgados propicia demoras en las soluciones de conflictos….pagos de prebendas …lease ” mordidas” “coimas ” ¿ CUAL ES NUESTRA FUNCION COMO LIDERES EN LA ACERLERACION DE LA ECONOMIA ?? propiciar mas y mejores elementos para la medicion de los riesgos en los creditos, generar una cultura de pagos en todos los niveles de la economia…y predicar con el ejemplo

    saludos

    CPALACIOSF———————-LIMA-PERU

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