Sobre tipos de morosos y el papel de los detectives

Nos hacemos eco de esta fantástica entrevista que hace Inversión y Finanzas a Pere Brachfield, recientemente nombrado director de Estudios de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM). En ella Brachfield habla sobre temas de actualidad como la dación en pago o el plan de pago a proveedores, aunque nos gustaría destacar otros dos aspectos.

El primero de ellos es como España, al no estar regulado el recobro extrajudicial de deudas, es el único país en el que son posibles las tácticas de recobro relacionadas con fracs, monjes o toreros. Un “baile de disfraces” que ya el mismo Brachfield tocaba en un recomendable post en su blog.

En el segundo aspecto queremos ahondar un poco más. Al final de la entrevista Pere habla sobre esa pequeña tipología del moroso de la que ya ha hablado en otras ocasiones. Según él existen 3 tipos de moroso, que aquí hemos querido resumir así:

  1. El moroso por necesidad, es aquel que deja de pagar porque ha visto reducidos sus ingresos y ha empezado a ser selectivo en sus gastos. Cuando la tesitura es “o las letras o la comida” la respuesta está clara.
  2. El moroso “viva la vida”, suele ser una persona o empresa que no ha tenido un excesivo control sobre sus gastos. No ha sentido la necesidad de tenerlo, las deudas han ido creciendo y esa negligencia le ha llevado a una situación difícil.
  3. El moroso “porque yo lo valgo” es el “artista”, el profesional que sabe muy bien lo que hace al adquirir las deudas y que tiene una planificación para eludir la responsabilidad de los impagos.

La labor de los detectives

Este contexto nos sirve para explicar cuál es la labor de los detectives cuando hablamos de recuperación de deuda, algo en lo que están interesados tanto entidades financieras como empresas o particulares. El servicio prestado por un detective será muy distinto en los dos primeros casos que en el tercero.

En el primer caso la labor del detective se centra exclusivamente en verificar la situación del deudor.

En el segundo caso el cliente quiere conocer la liquidez y la solvencia REALES del deudor. ¿Cobra un sueldo? Si se trata de un empresario, ¿tiene actividad a día de hoy? ¿Tiene deudas contraídas con otra entidad, por ejemplo? Se trata de tener una información muy útil, sobre todo cuando nuestra cartera de mora tiene un tamaño considerable, para decidir con quién empezar (y con quien no) las medidas legales necesarias para el recobro. El proceso de recobro no es gratuito, y si de primeras sabemos que el deudor no tiene con qué pagarnos nos lo podemos ahorrar.

En el tercer caso, para acabar con un moroso profesional sacamos otras armas. Se trata de desmantelar esa insolvencia fingida, tirar de una intrincada cuerda plagada de testaferros, sucesiones de empresas o alzamientos de bienes para demostrar la efectiva solvencia de ese deudor. En este caso tenemos que destacar que el informe del detective se admite como prueba en un tribunal.

¿Estáis de acuerdo con esta clasificación? ¿Con qué os habéis encontrado más en vuestro negocio?

Autor del artículo
DetectysCOM
Equipo de Comunicación de Detectys

Comentarios

1 comentario
  1. Escrito por
    Roberto
    Jun 3, 2013 Reply

    Como siempre Oscar, gran artículo. Sencillo y claro. Ya lo decía el señor Brachfield en alguno de sus libros: “el cobro de impagos puede ser un arte”.

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