La investigación de delitos económicos: levantar las piedras para ver qué hay debajo

Sobre el Curso de Experto Universitario en Investigación de Delitos Económicos y Riesgo Financiero, organizado por la UNED

Testaferros sin ninguna relación familiar, propiedades inmobiliarias que no se inscriben en los registros de la propiedad, movimientos societarios no publicados, sociedades en otros países, compra de obras de arte… Muchas veces, la innovación permanente caracteriza a aquellos que quieren “sortear la ley en su beneficio, y estos cada día descubren métodos más sofisticados para evadir responsabilidades y ocultar bienes.

Decía Randy Shain, detective estadounidense principal responsable de destapar el fraude de 560 millones de dólares cometido por 4 financieros neoyorquinos de la firma WG Trading, que nuestra labor es la de “levantar las piedras para ver qué hay debajo”, y no le faltaba razón.

¿Y qué herramientas necesitamos para levantar esas piedras? Por supuesto, el conocimiento exhaustivo de todas las fuentes de información que tenemos a nuestro alcance, que son muchas, desde las tradicionales hasta las especializadas. Sin embargo tenemos que ser muy conscientes algo, el conocimiento de esas fuentes, sin la formación necesaria, no sirve de nada.

Para demostrar, con validez legal, que se ha producido, por ejemplo, una sucesión de empresas para esquivar una deuda, o probar la insolvencia punible de un determinado delincuente, que sigue manteniendo en su vida diaria unos signos de riqueza más que evidentes, son indispensables unos conocimientos relacionados con Contabilidad, Derecho y Empresa. Una necesaria formación en la que se centra el curso de experto universitario organizado por la UNED.

El éxito de la primera edición y el interés mostrado por los alumnos que se quedaron fuera de plazo en el curso pasado nos anima a repetir experiencia. El acierto ha sido que hemos tenido el lujo de contar con catedráticos procedentes de Derecho, Económicas y Empresariales que han sabido resumir los contenidos de estas 3 disciplinas que un investigador, sea público o privado, debe conocer:

  • El conocimiento del proceso judicial ante el fraude, de los principales delitos societarios y contra la Hacienda Pública, con la aplicación de conocimientos muy especializados (algo que ha hecho que incluso alumnos procedentes del Derecho nos hayan felicitado).
  • Las claves en materia de contabilidad con las que detectar manipulaciones contables, indispensables en investigaciones por fraude fiscal o blanqueo de capitales, así como para el análisis de riesgos de empresas.
  • El dominio de las fuentes de información, o como hemos considerado más acertado este año titular “localización de activos”, base para desmontar entramados de sociedades, ingeniería financiera, testaferros, paraísos fiscales, o insolvencias fingidas ante acreedores y conyugues, aparte de un largo etcétera.

La formación, indispensable en nuestros días, se presenta como una excelente oportunidad profesional tanto para miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado interesados en la especialidad de Delitos Económicos como para detectives privados que quieran ampliar sus miras hacia un sector que, a pesar de la crisis, o quizás debido a ella, es cada vez más demandado por entidades financieras y empresas.

Autor del artículo
Manuel Rosa
Coordinador de Detectys | Detective Privado T.I.P. 116

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *